12 jun. 2017

La Filarmónica de Berlín: una historia de lo sublime

Un edificio de élite para una orquesta de élite



Una nueva sala de conciertos (Conzerthaus) inaugurada en la Leipziger Straße fue el escenario donde tuvo lugar la première de una incipiente Orquesta Filarmónica de Berlín en 1867. Bajo la dirección de Johan Ernst Benjamin Bilse, comenzó en aquel entonces la andadura de la que acabaría siendo considerada como la mejor Orquesta Filarmónica del mundo.



Fue en 1882 cuando pasó a llamarse "Orquesta Filarmónica de Berlín" (Berliner Philharmonisches Orchester). Ahora con la ayuda administrativa del organizador y agente Hermann Wolff, se estableció un lugar fijo de ensayo y conciertos en una antigua pista de patinaje en la Bernburger Straße, en el barrio de Kreuzberg. El edificio fue reformado seis años después por Franz Heinrich Schwechten haciendo quitar las mesas para dejar solo los asientos. Diez años más tarde, en 1898, el local fue ampliado al anexionarle un nuevo espacio: la "Sala Beethoven".

En aquella época se puso ya a disposición del público el sistema de abonos para poder disfrutar de varias series de conciertos y se prohibió comer, beber o fumar en el interior.

Wolff contrató a Hans von Bülow como director siendo él el que marcara el punto de inflexión en la vida de la orquesta imponiendo una férrea disciplina que supondría un gran impulso y sentó las bases de su gran calidad musical. El virtuosismo de cada uno de los músicos, la determinación y confianza de la orquesta fue algo que sus sucesores consiguieron no solo mantener sino engrandecer cada uno en su estilo y con sus propios métodos. La riqueza de sonidos y la espontaneidad de Arthur Nikisch logró llevar a la orquesta a ser reconocida internacionalmente. La pasión y sensibilidad de Wilhelm Furtwängler conquistó los escenarios de todo el mundo. Pero de todos los directores sería Herbert von Karajan el que marcara la diferencia. Durante los cerca de 35 años en los que fuera director artístico, Karajan logró que la orquesta tuviera un sonido específico. Cultivó una perfección y virtuosismo sin precedentes que quedaron plasmadas no solo en los directos sino también en las numerosas grabaciones que se hicieron.


Volver a empezar

Como la gran parte de Berlín, el edificio de la Bernburger Straße quedó en ruinas tras la II Guerra Mundial. Y, no obstante, al poco de silenciarse los bombardeos en la ciudad la orquesta volvió a deleitar a los berlineses con su música el 26 de mayo de 1945 bajo la dirección de Leo Borchard. La actuación tuvo lugar en el Titania Palast, un cine reconvertido en sala de conciertos y que sirvió de escenario temporal para la Orquesta Filarmónica de Berlín.

Fue Karajan quien promovió la construcción de una nueva sede para la orquesta. El arquitecto elegido para su diseño fue el expresionista Hans Scharoun. En 1960 comenzaron las obras del edificio concebido por Scharoun. Su concepto se basaba en el lema "la música en el punto central". Una original construcción de dentro hacia afuera, en distintas fases, de líneas asimétricas y en cuyo centro queda un escenario pentagonal completamente rodeado por bloques de gradas elevadas y a diferentes alturas. El interior de la sala queda rematado con cientos de lámparas cilíndricas colgando del techo dispuestas de forma irregular. El resultado final es un lugar con una acústica excelente donde desde cualquiera de las 2.440 butacas se puede apreciar todo lo que acontece en el escenario. La fantástica iluminación crea un ambiente cálido e íntimo y la forma que hacen las gradas en derredor deja en pleno centro al verdadero protagonista y pilar fundamental del lugar: la música.

La música en el centro

Pese a que al ser inaugurado en 1963 no fue muy del agrado de todos, hoy en día es indiscutible su valor artístico y funcional. La estructura del edificio se comprende caminándolo, su forma exterior adquiere sentido al atravesar el interior. El juego laberíntico de escaleras que desembocan todas en la fantástica sala, los contrastes del amplio hall con las furtivas cristaleras de colores, los cambios de escala... todo conforma un conjunto singular y único digno de admiración.

El edificio ha quedado hoy situado en el centro del Berlín reunificado. Integrado en el Kulturforum cerca de Postdamer Platz se alza junto con la "Kammermusiksaal" construída posteriormente bajo el mismo concepto y en el mismo estilo que la incomparable "Philharmonie".

Como un lugar así entra por el ojo pero también por el oído os dejo con un precioso vídeo:


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