15 sept. 2015

¿Sientes que te han robado una idea?

¿Alguna vez como artista has sentido que alguien se ha apropiado de una idea que tuviste en algún momento y que ha sacado más partido de ella de lo que conseguiste tú en su día? ¡Qué mal sienta! ¿Verdad? 



Pues agárrate a la silla porque puede que esto que te voy a decir ahora te siente aún peor: mira a ver si no has sido tú el/la responsable. ¿Cómo te quedas? ¿Me odias un poquito por decirte esto? Vamos bien entonces.
Plantéate solo por un momento antes de empezar a despotricar esto: ¿qué tan en serio te tomaste esa idea que tuviste y cuánto tiempo y energía destinaste a llevarla a cabo? ¿Creíste en ella lo suficiente? ¿La peleaste con uñas y dientes? De hecho, la pregunta clave sería: ¿llegaste a desarrollarla y a materializarla? ¿Al 100% de su capacidad?   





A lo largo de mi vida creativa (que no de mi creativa vida) he experimentado varias veces esa sensación de "robo a mano armada" de alguna idea que tuve. El asombro y la rabia podían conmigo y, al final, acababa por resignarme. 


Es que las ideas se me van cayendo, como yo digo. Mis amigos me recriminan ir dando ideas de manera tan altruista. Yo me defiendo diciendo que tengo demasiadas y que no me da tiempo a llevarlas a cabo todas, por eso las "dono". Cómo no será la cosa que hasta en su día lancé el blog SE REGALAN IDEAS. Tuvo un éxito nulo pero es que no le di mucha bola, todo hay que decirlo. Aunque recientemente descubrí que el primer y único vídeo que subí va por más de 9.500 visitas ¡todo un record en mi haber youtuberiano

A lo que voy. Al loro con no cuidar una idea creativa (y, por supuesto, cuidado con compartirla indiscriminadamente antes siquiera de tratar de hacerla una realidad). Si de veras piensas que es una buena idea y quieres llevarla a cabo, hazlo. No moñees... ¡hazlo! ¡Que tú puedes! Entre las etapas "creer que puedo", "puedo" y "lo hago" pasará un cierto tiempo, cada cual el que necesite, pero de todas, la última es la más importante, o sea, el momento de pasar a la acción. En serio, si crees en esa idea, llévala a cabo. Trabájala. Mímala. Es tu responsabilidad.

Aunque ahí no acaba la cosa. No basta con parirla, luego hay que criarla. Y LO SABES. Sabes que ése es un punto flaco, el sacarla a la luz pero no desarrollarla posteriormente y hacerla crecer. Éso también es muy importante. No hay que relajarse.
Por seguir con ejemplo del blog "Se regalan ideas", os contaré que no hace mucho alguien me escribió un email preguntándome que si seguía adelante con el proyecto. Fue una pregunta de cortesía, más bien de relleno, porque inmediatamente dicha persona destacaba que el blog no mostraba signos de actividad y que sobreentendía que no estaba destinándole ningún tiempo ni energía a él (cosa muy cierta). Yo ya me venía venir el tema. Efectivamente. En el siguiente reglón se cumplieron las expectativas... o sea,  que si tendría la amabilidad de liberar el nombre (que ya ves tú la tontería pues el único registro que existe es la url del blog) porque quería llevar a cabo un proyecto con el mismo título.
En fin, ideas que tuve y que dejé corretear solas por la selva... ¡ingenua de mi! No obstante, conservo el blog aunque no sea público ya que mi "idea" es volver a retomar el proyecto algún día. Pero de no hacerlo, no sería reprochable que otra persona tomara "el relevo", la hiciera suya y la llevara a cabo pues quizás yo la descuidé y no soy merecedora de ella (¡qué dramática me pongo! ¡oh, cielos!). Que no... que lo que quiero decir es que hay que dar cancha a muchas de las cosas que andan rondándonos la cabeza, sin miedos pero con constancia. El barbecho o el stand by tienen un límite.

¡A parir y a criar!

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