5 jul. 2015

El camino del diletante

Hace ya un tiempo conocí a una bella criatura. Su nombre ahora no recuerdo pero creo que se apellidaba Multidisciplinar. ¿O era Transversal? Sea como fuere, se trataba de uno de esos seres que, ¡oh, misterio!, esta ciudad parece atraer a su seno de forma inexorable. Berlín, ese magnífico puzzle interminable en el que acaban encajando, una a una y hasta de tres en tres, todas aquellas piezas que andaban desperdigadas por recónditos lugares donde la luz apenas alcanzaba. Conoces una, conoces dos, pudiendo llegar a unas quinientas si te descuidas, y todo solo para terminar constatando que aquí estamos por algo que va más allá de la casualidad.
Conversamos una hora escasa, quizás un poco más. A mi se me hizo dilatado, que no largo, pues de aquel intercambio de palabras aún hoy, más de un año después, quedaron en mí, precipitadas y resonando, ideas y conceptos a las que sabía que, tarde o temprano, tendría que dar salida.


Ah, si... ahora recuerdo. Ese ser era Diego Agulló y aquí está la entrevista que le hice.
Gracias a él sentí deseos de ahondar en el significado profundo de diletantismo. No fue fortuito. La palabra cayó en mi té sin edulcorar salpicando mis sienes, alertando a mi cerebro, en el preciso momento que empezaba a dar mis primeros pasos como profesional. Así hice llamar a la mi nueva aventura. Me dije: "me voy a dedicar a esto de forma profesional". Pues aunque nunca la ejercí con el carácter de hobbie y siempre estuvo por delante de todas las demás actividades, no le había dado aún la oportunidad de ser la profesión que no solo me diera de comer sino que me hiciera sentir realizada.
[...] self-realization implies to be immersed in a constant learning process which is actually a process of absorption. The bigger one's hunger, the richer the learning.
(Fuente: http://www.smash-berlin.com)
Descubrí que el enfoque profesional y el de dilentante no son paradigmas antagónicos. Mas al contrario, la profesionalidad, entendida como ese estado óptimo de las capacidades para desarrollar una actividad con la máxima excelencia, podía ser alcanzada o solo soñada o tal vez ligeramente vislumbrada tras mucha prueba-error y siempre con la inquietud por explorar y continuar aprendiendo como compañera. Si la meta es la profesionalidad, el camino es el diletantismo.
The dilettante functions as an insect that transfers the pollen from one flower to another allowing fertilization. The dilettante stimulates influence among diverse elements, it is the one who has the agility to move across, to mix up and fertilize but also to become a pirate, steal knowledge and work as a virus producing contagions and interferences.
(Fuente: http://www.smash-berlin.com)
Diego Agulló va un paso más allá en su texto "Cross-dilettante? Dromo-amateur?" en el que añade el concepto transversalidad, que permite al dilentante saltar de una disciplina a otra sin la necesidad de llegar a ser un experto en ningún área ni tratar de encajar en la noción tradicional de profesional, siempre absorviendo conocimientos de todos los sistemas por los que pasea, tejiendo redes entre éstos acabando por verse recíprocamente alterados en ese intercambio de información. 

Tal y como decía en aquella entrevista:

Esto en relación con Berlín podría llevar a la pregunta ¿es verdaderamente una ciudad de artistas o de diletantes? Y esto está en conexión con la idea de disponer de tiempo para hacer lo que te gusta, unido a la incapacidad de hacer dinero con ello, así como ese conflicto que se genera con respecto a qué llamamos profesión o hobbie.
Hay ciertas ideas peyorativas con el hacer lo que te gusta. En el Jobcenter, por ejemplo, nunca van a dar credibilidad a tu práctica si no ganas dinero con ello y la considerarán, en última instancia, un hobbie.
Entonces, ¿es el dinero el único criterio viable para considerarse un profesional? Todas estas preguntas son las que me han llevado a desmembrar todo en las múltiples maneras de ser profesional. Qué tipo de reputación te ganas en una sociedad dependiendo de lo que haces, ganar una credibilidad, un nombre, un respeto… en la sociedad de hoy en día esto te lleva a la idea de celebridad, de fama, escalar en la estructura de poder, hacer la carrera… todos esos modelos preestablecidos son los que me interesaba cuestionar en el texto a través del concepto de diletantismo.
Berlín es una ciudad que tiene el espacio y el tiempo y que, por ello, te facilita decir que eres artista. Es una ciudad donde es fácil reinventarse, crearse un rol, una personalidad, un carácter, ponerse una máscara… pero tienes que creértelo mucho.

1 comentario:

Bárbara Lanzarote dijo...

Muy interesante y da mucho en qué pensar. Muy bueno Paloma!