30 ago. 2014

Comenzando a improvisar Jazz

El título real de la entrada, demasiado largo e impropio para los SEO y toda esa parafernalia, sería: "Pequeña guía autodidacta para empezar a improvisar Jazz vocal con conciencia parte I".

Llevo diez años, prácticamente desde que empecé a cantar en vivo, interpretando Standards de Jazz y, ahora que lo miro con perspectiva, me doy cuenta del gran fregado en el que me metí sin saberlo. Comencé tímidamente a cantar aquellos temas que más me gustaban. La mayoría de ellos se los había escuchado a Ella Fitzgerald (¡cómo no!) y fue así que poco a poco me fui conformando un repertorio con mis canciones favoritas.

Llegó el día en que alguien me dijo "muy bien, pero tienes que improvisar". ¿Perdón? - dije yo. "Si, si, en el Jazz se improvisa, así que venga ¡improvisa!". Tenía una leve idea de qué se trataba aquello de la improvisación, como ya he mencionado por aquel entonces escuchaba fundamentalmente a Ella y también a Louis Armstrong (ambos grandes precursores del Scat en la historia del Jazz). Me fascinaban aquellas melodías interminables y siempre distintas de fonemas extraños con los que se hacían los solos. Pero yo, a la que me dijeron "improvisa", me aterré y dije sencillamente "yo no puedo hacer eso". Me pesaba el desconocimiento absoluto sobre esa técnica y, aunque me decían que era cuestión de escuchar la armonía, interiorizarla, de no perder de vista la melodía principal y echarle creatividad (y algo de morro), me quedaba helada cada vez que me decían esa palabra.   

No obstante, en la soledad de mi estudio, yo si que me daba mis escarceos. Así fue como empecé con los audios de Jamey Aebersold, los que estaban en un tono aceptable para mi (algo realmente difícil de encontrar para cantantes femeninas).
También imprimí como loca decenas de Standards sacadas del RealBook para estudiar con el piano (aunque tres tantos de lo mismo, las tonalidades amables para mi escaseaban).
Como tenía que transportarlas casi todas me hice finalmente con el práctico Band in a Box. Lo ponía a dar vueltas hasta el infinito y a dejar volar mi imaginación.
Todo esto sin conocimientos académicos sobre teoría del Jazz, solo de oído y por intuición.
Las buenas intenciones se me seguían quedando cortas y, no solo eso, mi miedo y vergüenza a ponerlo en práctica en el directo (para mi la más grande de las escuelas) hacía que no avanzara casi nada. Al menos esa era mi sensación.
Luego probé a transcribir solos de otras cantantes. Ahí siguió estando presente la maestra Ella, seguida de Sarah Vaughan, algo de Anita O'Day, Patti Austin, Rachel Ferrell, Diane Reeves, Natalie Cole...

Todo lo dicho hasta ahora es algo que recomiendo encarecidamente, aunque no sin un pequeño pero. A mi me hubiera venido muy bien que me dijeran que antes de meterme en todo eso, o al menos paralelamente, comenzara con... redoble de tambor... ¡EL BLUES! ¿Por qué? Porque es la base sobre la que luego se ha ido fundamentando todo. ¡Es la raíz de todo esto!

Así que, después de todo este rollo que os he soltado, vamos al lío. Os voy a proponer un primer sencillo ejercicio. Tomemos un Blues de 12 compases. A mi me venía bien la tonalidad de Bb cuando empecé el ejercicio pero con un programa como el Band in a Box o el iReal Pro para tablets os podéis configurar el Blues en la tonalidad que más os plazca (que os sea cómoda es importante).



1) Cantar la tónica (1) del acorde en cada compás. 
2) Sobre cada compás cantar la triada que forma el acorde en sentido ascendente, es decir, 1, 3 y 5. Por ejemplo, en el acorde de Bb7 sería Bb, D y F. 
2) Repetir el ejercicio pero esta vez cambiando el orden de las notas a 3, 1, 5.
3) Volver a repetirlo con otro orden, esta vez 5, 3, 1.
4) Finalmente, cantar el arpegio completo, es decir, 1, 3, 5 y 7. 

En los cuatro casos yo empezaría por hacer una nota por bit y una vez que se canten con seguridad las notas del arpegio de cada ejercicio (afinadas y a tiempo), llegará el momento de swingearlas :)

Por último, si queréis añadir un poco más de vocabulario a este estudio inicial, podéis coquetear con la Escala Pentatónica Menor ... ¡es muy agradecida! Sonará bien durante todo el tema y, asimismo, podéis ir jugando a alterar el orden de las notas. En este Blues la escala con la que trabajar sería la escala pentatónica de Bb menor: Bb, Dd, E, F, Ab.

Confieso que a mi me hubiera venido muy bien hace diez años una información como ésta que yo aquí comparto hoy. Espero de corazón que os ayude para dar esos primeros pasos en el arte de scat. Así que ¡adelante, a empezar a improvisar! Y, sobretodo y más importante, ¡a disfrutarlo a tope!





2 comentarios:

Anónimo dijo...

gracias hace muy poco empece a estudiar canto en una escuela de jazz. Estoy recien aprendiendo este arte. Seguire tus consejos.

Paloma dijo...

Que disfrutes y aprendas mucho! Ya nos irás contando!